martes, 19 de febrero de 2013

Paletilla a la Navarra
Abuela Arsenia


Mientras Emilio Salgari escribía El corsario negro, Estados Unidos declaraba la guerra a España por el hundimiento del acorazado Main en Cuba.
Pierre y Marie Curie, descubrian el radio.
Murió, Salvador Sanchez Povedano, apodado Frascuelo. Gran torero.
Y al contrario de lo que podemos pensar, no fue un toro sino una pulmonía quien acabó con él.
Aquel año, dio nombre a toda una generación. La del 98.
El regeneracionismo.

Afectados por la crisis moral, política y social de la derrota en la guerra de Cuba y la pérdida de Puerto Rico, Guam, Cuba y las Filipinas
No creo que H.G. Wells imaginara, ni por lo más remoto, que su novela La guerra de los mundos estrenada aquel mismo año; llegara a tener tantas versiones y repercusion.

Aquel año, 1898. En Estella (Navarra) nació Arsenia.
Reinaba Alfonso XIII, aunque su madre María Cristina de Habsburgo-Lorena, fué regente hasta 1902.

No suponía Arsenia, la mayor de 13 hermanos, que conforme fuera creciendo pertenecería a la "generación del sacrificio" (Ricardo Zabalza).
Cuba, la I Guerra Mundial, la crisis del 17, los fracasos militares de marruecos, el golpe de estado de Primo de Rivera.
La II República, la guerra civil, la postguerra.




Cuanta historia vivida ¿verdad, Mercedes?.
Solo en un vistazo. Fíjate todo lo que vivió.
Entre Pamplona y Logroño. Entre la Montaña y la Ribera.

Más de mil veces paseo por la ribera del Ega. ¿Y los fresnos?. ¿Había tantos como para que la llamaran Lizarra?
Solo 12 hermanos.Solo. Y el pequeño, casi la sentía como una madre.
Con un huevo y harina, tortilla para sus hijos, para su padre. Era la posguerra. Que lejos quedaban aquellas fiestas con música, comida e invitados.
La abuela, TU abuela. Que importante fue, que importante es.
Esa mirada llena de años, de historia, de cariño.
Esas manos, con mil surcos de vida.
Gracias, Mercedes.
¿Vamos con su receta?
Paletilla a la Navarra
Receta original de Arsenia Vergara

Limpiamos la paletilla.
En una fuente para horno, ponemos "un dedo" de agua.
Colocamos la paletilla y espolvoreamos sal.
En un vaso, mezclamos el aceite, con el vinagre.
Horno precalentado a 100º.
En un mortero, machacamos el ajo y el perejil, añadimos la mezcla de aceite y vinagre, una pizca de sal y removemos.
Con una cuchara, "mojamos" la paletilla con la mezcla del mortero.
Al horno, 60 minutos. Transcurridos 30 minutos, le damos la vuelta.
Pasado este tiempo, le damos la vuelta y volvemos a "mojar".
Subimos el horno a 170º. Le damos, 30 minutos más.
Sacamos, damos la vuelta y volvemos a "mojar". Otros 30 minutos.
Pelamos las patatas en rodajas recias. Las colocamos bajo la paletilla. Y "mojamos", el conjunto.
Seguimos dando "sesiones" de horno y "mojando", sin tocar las patatas.
Dependiendo de la fuerza de vuestro horno o el tamaño de la paletilla, el proceso puede ir más rápido o más lento.
Cuando veáis que toma color, horno a 220º, dando el ultimo "mojado".
Dejaremos ahí la paletilla hasta que este bien dorada.
Si nos quedamos sin "líquido", podemos añadir un poco de agua.
Gracias, Mercedes.
Gracias, Arsenia.

16 comentarios:

  1. Preciosa historia...
    Una muetra más de que la esperanza nunca se pierde... Cuanto nos han dejado y que poco hemos aprendido de ello...

    Te ha quedado una entrada muy bonita y que decir de la receta, tiene un aspecto maravilloso!!
    Un besooo :)

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  2. Jolín Sec, perdona, llevo todo el día esperándola y ha sido mi hija la que me ha dicho que ya estaba.
    Me encanta como lo has presentado y la delicadeza de tu trato hacia esas personas tan entrañables en nuestras vidas.
    Mil gracias por todo.
    Te mereces un besazo.:)

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    1. Gracias Merche. Gracias a ti y a Arsenia.
      Espero que todo vaya bien y tu hasta luego, solo dure un rato.
      Bss

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  3. Una entrada preciosa !!!
    Y una receta super rica !!!
    Ademas la presentación está de lujo !!
    bss

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  4. Me gusta, me gusta de principio a fin....Es entrañable y la receta ¿que decir? una maravillosa tradicion, si señor.

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  5. Preciosa entrada y riquisima receta. Besos.

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  6. entrañable historia. El cordero... de lujo, madre que pinta más deliciosa!!
    Besos

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  7. En su simpleza radica su magnificencia. La abuela Arsenia tiene un su herencia gastronómica a buen recaudo.

    Jose de http://cocinerovocacional.blogspot.com.es/

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  8. Bonita entrada y esa paletilla simplemente maravillosa.
    Buen día

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