Si, si. Aquí no se tira nada.
Y por lo tanto, hoy tenemos un arroz en el que he utilizado esas sobras de un asado o de una parrillada. Carne. proteína que empieza a pedirnos auxilio en la estantería del frigorífico.
Puedes jugar con cualquier cosa que tengas por ahí en ese punto de "comer o tirar".
Las patatas panaderas, la cebolla que quedó caramelizada en el fondo de la plancha del horno, pollo, lomo, butifarra. Lo que venga.
Un caldo rico de pollo o de jamón y tenemos un arrozaco de llorar.
¡Venga, va!... Anota y recuerda para la próxima vez que tengas sobras.
