Como imagino que andaréis un poquito desganados y bajos de moral por la dieta de estas festividades pasadas, os traigo algo que colaborará a que vuestro estado físico y mental, se recupere.
Nada. Entre villancico y villancico. Entre polvorón y pedazo de turrón, que mejor que una leche frita. ¿Eh?. No te lo esperabas, ¿verdad?.
Casi estoy echando de menos mis clases de cocina, de pastelería. Esos ratos de enloquecimiento preparando platos y correteando de un lado a otro con bandejas, varillas, harinas y el Sr. Tarragona jaleando al equipo.
¡Vamos! ¡Más madera!
Yo pienso que el Sr. Tarragona, algo tiene que ver con Robert.
Una fritura ligera y delicada que puede tomarse recién hecha, aunque si es el caso, el síndrome hipoglucémico está asegurado.
¡Vamos cobardes!. Sea de Palencia, del País Vasco o de Robert de Nola, esta leche frita es del Sr. Tarragona. ¡Amén!


