Esta que os traigo hoy, me pareció arrebatadora.
De esas que te ves en una cocina rustica, en medio de la Toscana. Con fuentes llenas de verduras recién cogidas, hierbas aromáticas y gente, mucha gente en la cocina. Con la perspectiva de una gran comida, larga, cadenciosa.
Un buen vino, sin prisa.
Algún detalle más, como el perejil en la masa, pueden hacer que te diviertas manejando opciones.
¡Vamos con ella!



















